Trasteadores: Patricia Huertas

Desde que comencé mi andadura como maestra no tuve más remedio que utilizar metodologías innovadoras, empleando dinámicas que se adaptaran a las necesidades de mi alumnado.

La primera vez que pisé un aula, en el 2005, fue en un pueblecito en el que tenía en una misma aula tres niveles diferentes; 3, 4 y 5 años. Lo más cómodo y de más sentido común, no era tener una unidad didáctica para cada curso, sino un mismo Proyecto que respetara y se adaptara a la individualidad. O lo que es lo mismo: Aprendizaje Basado en Proyectos.

Pero, ¿qué agrupaciones necesitaban para que crecieran? Sin duda, el Trabajo por Rincones favoreció el desarrollo de sus capacidades, ya que los grupos eran heterogéneos y el aprendizaje se producía entre iguales, de forma colaborativa entre las distintas edades.

Cuando cambié de Centro con características totalmente diferentes (3 líneas por nivel, con 25 niños/as por aula) no pude cambiar mi visión de lo que era mejor para el grupo. Y aunque no fue fácil, terminé aparcando los libros para trabajar por Proyectos, en los que ellos/as daban clases magistrales a sus compañeros/as sobre temas que se habían preparado en familia. En aquel momento nació la necesidad de crear un blog de aula. Mis paralelas seguían usando material editado y yo sentí la necesidad de justificar y abrir las puertas de nuestra aula para que pudieran ver los “invisibles que no caben en las carpetas”.

Patricia Huertas
Patricia HuertasCEIP San José de Clasanz
Para mí la innovación educativa es adaptar la metodología a las necesidades de nuestro alumnado actual, los niños y niñas del siglo XXI, con las herramientas que disponemos en la actualidad.

¡Aquí me encontraréis!

¿Cómo van a ser los/as nuevos/as maestros/as y profesores/as innovadores, si la metodología que se usa en sus clases es de las más arcaicas? El profesorado universitario, está muy bien formado, pero al final, termina dando su clase magistral y el alumnado toma apuntes y estudia de memoria. Por favor que alguien me corrija y me lo niegue. Me haría muy feliz.
No sé por dónde empezar. Si empiezo por el principio, sería desde donde nace el docente: La Universidad.
¿Cómo van a ser los/as nuevos/as maestros/as y profesores/as innovadores, si la metodología que se usa en sus clases es de las más arcaicas? El profesorado universitario, está muy bien formado, pero al final, termina dando su clase magistral y el alumnado toma apuntes y estudia de memoria. Por favor que alguien me corrija y me lo niegue. Me haría muy feliz.
Cualquiera puede ejercer como docente superando unas pruebas “académicas”, pero y ¿el perfil emocional y psicológico? Estamos hablando de niños/as, trabajar con la formación de un individuo, no debería poder cualquiera que se aprenda un temario y lo exponga ante un tribunal, en el mejor de los casos.
Ratio, por favor, 25 y 26 niños/as de 3 años con un adulto en un aula, me suena más a guardería que a enseñanza de calidad. Aun así hacemos lo que podemos.
Qué no se permita que el equipo directivo, sea en muchos casos “el amo del cortijo” Me afecta mucho que maestras me escriban a través del blog o me cuenten en cursos y otras formaciones, que su director no le deja trabajar por Proyectos, o incluso no dan permiso a los medios para compartir una buena práctica.
Pero no sólo los directores frenan a las personas emprendedoras que quieren cambiar su metodología y evolucionar al ritmo que lo hacen sus alumnos/as. Los/las mismos/as compañeros/as que dicen que les va bien “su método” no permiten que otro lo haga diferente. Yo no voy a obligar a nadie a cambiar, pero que no me nieguen a mí a hacer lo que según la normativa y muchos estudios científicos, afirman que es lo que se debe hacer.
Sólo en una ocasión lo he pasado mal por querer utilizar mi material curricular, o lo que es lo mismo, no utilizar el material editado que se utilizaba en el centro.
Mis compañeras de ciclo y el coordinador me apoyaron. Y aunque tenían sus miedos, respetaban que yo pudiera trabajar por Proyectos, mientras ellas seguían con los libros como apoyo, aunque realizando muchas actividades en común. Coordinándonos en cuanto a objetivos y teniendo en cuenta el currículo para Andalucía. Así lo justificamos en una reunión con el inspector de zona. Aun así me sentí incomprendida por éste e insultada por decirme que si yo creía que tenía la razón y el resto no.
Como no le sirvió la normativa que le presentamos que no solo apoya, si no incentiva la innovación, le solicité que me hiciera llegar en la que se basaba él.

Lo hizo, para nada acertado y terminó cediendo ante nuestra propuesta.

Mi próximo paso hubiera sido acudir a la Delegada de Educación. Y lo haría si fuera necesario.

Por suerte la ley está de nuestro lado.

Me inspiran sobre todo, personas que me rodean, maestras que han compartido conmigo lo que saben en cursos y alrededor de una mesa camilla. Podía nombrarlas una a una, pero termino antes diciendo que Hilos para Educar y sus socias y socios fundadores guían mi práctica educativa.
Sin olvidar a Luisa Ruiz Higueras, mi profesora de matemáticas de la universidad, en la que me baso para que mis alumnos/as construyan matemáticas.
Proyectos muchos, en más de 10 años… pero de los que más orgullosa me siento, quizá sea “El restaurante”, de hecho lo he llevado a cabo en dos ocasiones, con diferentes resultados. Preparar la apertura de un restaurante para nuestras familias, con todo lo que conlleva, termina siendo un Proyecto de emprendimiento totalmente, rodeado de mucha emoción.
Cuando en el Proyecto de “El cuerpo” disfrazamos a los/as niños/as de cirujanos, preparamos 3 quirófanos con médicos y enfermeras y en la mesa un corazón, pulmones, hígado, riñones… todo de verdad… a las familias, los peques y a mí, nos duró la emoción mucho tiempo.
Disfruto mucho grabándoles en sus ponencias cuando hacen de expertos sobre algo. Se sienten importantes, se organizan, se preparan, se esfuerzan para expresarse de forma adecuada, se evalúan y yo me evalúo en mis intervenciones para encauzar la exposición, siempre intentando no hablar más de la cuenta.
El Trabajo por Rincones, es nuestro eje vertebral de “cómo funcionamos” Yo estoy en uno de los rincones con un grupo para ayudarles, si se trata de una propuesta que no conocen o que requiere de mi colaboración. El resto se sitúa en otras tres zonas por equipos en las que pueden desarrollar las propuestas de forma autónoma.

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