Trasteadores: Carlos Lobato

Profesor
ProfesorIES La Campiña, Arahal (Sevilla)
Entiendo la innovación educativa como un proceso evolutivo natural que deberíamos seguir todos los profesores, en aras de mejorar nuestra labor diaria. Como tal proceso de cambio, implica leer, hablar con otros compañeros, compartir experiencias, contarlas, informarse, probar, experimentar, cambiar, volver a cambiar…, investigar hasta encontrar actividades, experiencias, tareas, retos, trabajos… que funcionen tanto para motivar a los alumnos, como para motivarnos a nosotros mismos, e insisto en la importancia de la automotivación, porque a veces nos centramos solo en nuestros alumnos, que evidentemente son lo más importante, pero nos olvidamos que si queremos engancharlos y motivarlos, tenemos que estar motivados nosotros también.

Y para ello hay que disfrutar con lo que haces. Lo que si tengo claro que la innovación educativa no pasa por sistematizar lo que haces, por ajustarlo a reglas y rúbricas estrictas, que terminan por burocratizar, complicar y aburrir.

¿Cómo innovas en el aula?

Bueno, pues me es muy difícil concretar, puedo llegar a ser bastante caótico, y picotear de diversas experiencias educativas de todo tipo. Pero si algo caracteriza a mis clases es el uso de dibujos animados, videojuegos, series de televisión, películas, cómics, libros y cualquier otro recurso visual cercano al alumnado (o desconocido para ellos, pero potencialmente útil), que me permita relacionar dicho recurso con las Ciencias Naturales o la Biología. Hay asignaturas y grupos que se prestan a usar esto más que otras, por ejemplo, las Ciencias de la naturaleza de 1º de ESO, mucho más que la Biología de 2º de Bachillerato, pero en todos hay muestras de ello, y poco a poco voy ampliando el repertorio.

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¿Qué mejorarías de nuestro sistema educativo?

Una frase que me gusta mucho y que he visto por ahí y yo mismo digo cada vez que tengo ocasión es que en nuestro sistema educativo “sobran papeles y falta sentido común”. Yo diría que falta MUCHO SENTIDO COMUN, y cada vez estamos más encorsetados con legislaciones estúpidas, cargadas de retórica nada concreta y de difícil interpretación, y de planteamientos teóricos poco realistas. El profesorado tiene más horas de trabajo, por el mismo sueldo y con más alumnos y niveles distintos a su cargo, lo que va en detrimento de poder prepararse mejor sus clases o de poder mejorar su formación, y si queremos hacerlo tiene que ser a costa de nuestro tiempo libre.

Para mejorar el sistema educativo lo principal sería un pacto de estabilidad para elaborar una legislación correcta que no dependa de los partidos que gobiernen en cada momento, y en cuya elaboración participen personas de todos los sectores, o al menos se tengan en cuenta lo todos tienen que aportar, y no unos cuantos asesores supuestamente expertos desde la lejanía de sus despachos. Hay muchos planteamientos muy buenos, pero que resultan utópicos porque no se dan las condiciones adecuadas en la realidad para llevarlos a cabo. Por tanto, el aumento de la inversión económica en educación evidentemente iría en consonancia con el aumento de la calidad con la que tanto le gusta llenarse la boca a muchos políticos.

¿Cómo sería tu aula o tu centro ideal?

Es difícil imaginar un aula o un centro ideal, pero puestos a echarle imaginación sería un lugar en el que hubiera aulas sin masificar, en el que no faltaran profesores, sino que estuvieran todos los que hicieran falta, sin necesidad de estar hasta arriba de horas de trabajo, y por supuesto con medios más que suficiente para lo que hiciera falta; con una buena dotación económica que no permitiera andar “racaneando” y ahorrando en lo más básico; que tuviera profesionales de sobra para atender a la gran diversidad que hay en las aulas; que permitiera una flexibilidad menos estanca a la hora de confeccionar, establecer y redistribuir alumnos y grupos; que integrara a todos los miembros de la comunidad educativa, familias del alumnado incluidas, de manera que no hubiera recelos entre lo que hacen unos y otros y todos remáramos en la misma dirección; que equilibrara más los aprendizajes teóricos con los prácticos; y por supuesto que le diera la importancia que tiene a la Ciencia y al conocimiento científico, así como al escepticismo y el pensamiento racional que tanta falta hace en nuestra sociedad. Supongo que es bastante utópico el centro ideal que planteo, pero creo que no es imposible si nuestros gobernantes pusieran un poco de empeño en hacer las cosas correctamente.

Mi trabajo

Conozco muchos, por ejemplo mi compañera Cristina López, profesora de Educación Plástica del IES La Campiña, lleva unos años trabajando el tema de la mejora convivencia en nuestro centro y para ello ha montado una asignatura que damos en las horas de libre disposición de 1º y 2º de ESO llamada precisamente Construyendo la Convivencia, que gusta mucho entre nuestro alumnado y sus familias y que pensamos que ha influido positivamente en la disminución más que significativa de la conflictividad en nuestro instituto. Mi compañero José Manuel Camacho, profesor de Tecnología tiene una personalidad inquieta y curiosa que aprovecha los intereses de nuestro alumnado, adaptándose perfectamente a cada grupo y trabajando con ellos proyectos muy motivadores que después son expuestos en nuestro propio centro y quedan formando parte del mobiliario que lo adorna. Si un grupo tiene interés por la astronomía trabaja con ellos para construir la sonda Rosseta y el módulo Philae, o el transbordador Columbia; si es un grupo con un gran conocimiento e interés por el inglés construyen una cabina de teléfonos típica inglesa; si el grupo muestra cierto interés por la Biología hacen una cadena de ADN gigante; y si el grupo tiene como una de sus mayores motivaciones el fútbol, construyen un futbolín con marcador electrónico o con focos… y así podría enumerar muchos más proyectos. Mi compañera Raquel García, durante un curso académico preparó a sus alumnos de 3º de ESO de la asignatura de Geografía hasta convertirlos en unos mini estudiantes de turismo que hicieron una feria de las Comunidades autónomas espectacular, con stands, materiales, información, comidas típicas, azafatas y azafatos, guías… que supuso un gran aprendizaje para dichos estudiantes.
Y estos son solo ejemplos de profesores que trabajan en mi instituto, podría seguir enumerando a un montón de gente de otros centros a los que tengo la fortuna de conocer y que llevan su profesión por bandera siendo unos grandísimos profesionales de la educación.

En primer lugar, y creo que es una de las mayores dificultades, está lo difícil que es encontrar tiempo material para dedicarlo a preparar materiales y darle forma a los distintos planteamientos, compaginándolo con la vida familiar y personal, más aún cuando eres padre de dos hijas pequeñas que requieren la mayor parte de tu tiempo. Afortunadamente soy hombre de dormir poco, de toda la vida, y robarle horas al sueño ha sido otra solución. Otro hándicap importante es el tema del copyright, ya que aunque no ha supuesto algo demasiado problemático en general, si que me dio mucha rabia tener problemas con una productora española por publicar en un blog de aula una serie de actividades que conformaban una unidad didáctica sobre una película de animación española. Desde dicha productora y por correo electrónico me amenazaban con que retirara dichas actividades o que pagara un dineral, (y en serio que pedían una cantidad desorbitada) por trabajar dichas actividades con mis alumnos. Yo les argumenté con que no había ningún interés económico, sino meramente educativo, y tras un intercambio de varios correos, y viendo que no llegábamos a un acuerdo, opté por retirar la unidad didáctica de dicho blog. Me cabreó mucho más el hecho de que con otras películas no españolas que había trabajado de la misma manera jamás tuve ningún problema… Y por último también está como dificultad lidiar día a día con compañeros que no comprenden ni comparten esta forma de trabajar, y que la tildan de poco rigurosa o infantil, y así te lo hacen saber, o no te lo hacen saber pero lo notas. De todas maneras también la vida me ha dado experiencia suficiente para poder lidiar con gente que no valora ni respeta lo que haces ignorando desprecios y críticas no constructivas.

No soy mucho de leer a teóricos de la educación, pero algunas investigaciones científicas interesantes en este ámbito si que he leído y me han ayudado a inspirarme, pero a pesar de ello creo que he aprendido mucho más de gente que son todo un ejemplo de integridad y tesón, además de valentía y originalidad, por lo que son un gran referente para muchos educadores y una gran fuente de inspiración. En mi caso hablo de gente que en su mayor parte proviene del mundo universitario, aunque también hay profesores de secundaria, y gente de otros ámbitos, pero que tienen como punto común que son grandes divulgadores. En este sentido la blogosfera científica y las redes sociales son un buen lugar para aprender de los mejores. Como ejemplos pondré al profesor de la Universidad de Oviedo, Sergio L. Palacios @Pr3cog, que con sus charlas, sus libros, su blog y su asignatura Física en la Ciencia Ficción, se han convertido en un referente y de ahí que rara es la vez que me encuentre o charle con el y no le llame Maestro. La capacidad que tiene Sergio para usar películas de Ciencia Ficción para explicar conceptos de Física me ha ayudado mucho para buscar la relación entre los Dibujos animados y la Biología y por ello le estaré siempre agradecido. De Clara Grima, profesora de Matemáticas en la Universidad de Sevilla, he aprendido como hacer fácil lo difícil, dándole un toque cercano y divertido, como tan bien ella sabe hacer y ver como se divierte ella en sus charlas (y supongo que también en sus clases) me inspira mucho para tratar de divertirme yo también en mis clases, con lo que consigo que mis alumnos también lo hagan y aprendan divirtiéndose. José Manuel López Nicolás es un maestro en aunar frikismo con rigor científico y tiene una gran capacidad para emocionar y divertir; también es profesor universitario e investigador y otra gran persona que ha influido mucho en que yo haga lo que hago actualmente. De entre los profesores de Secundaria me quedo con mi amigo Eugenio Manuel Fernández Aguilar, que me ha enseñado como hacer sencillo lo difícil, contándolo de una manera cercana, buscando la relación con el mundo en el que vive el alumnado, y por supuesto sin perder nunca el sentido del humor y el rigor; y gente como Raquel García, Jairo Montero, Cristina López y muchos de mis compañeros del IES La Campiña, son grandes profesionales de los que aprendo cada día trabajando con ellos codo con codo; cada uno tiene algo de lo que me queda mucho que aprender: Capacidad de organización, sensatez, creatividad, asertividad, esfuerzo… Y no puedo terminar de contestar a esta pregunta sin mencionar, que muchas veces los que mas nos inspiran y de los que más aprendemos son nuestros propios alumnos.

Puedo poner muchos ejemplos de actividades realizadas en clase, de trabajos grupales o cooperativos y de pruebas de evaluación en las que los protagonistas son los dibujos animados, y aquí van algunas muestras:

– Bob Esponja para explicar los invertebrados marinos.
– Steven Universe y las Gemas de Cristal para hablar de minerales y rocas.
– Pokemon, para hablar de evolución, simbiosis, bioluminiscencia, electricidad…
– Hora de aventuras, El asombroso mundo de Gumball para demostrar que hay mucha Ciencia a nuestro alrededor, incluso en las series más absurdas.
– Scooby Doo para explicar el método científico y hablar de escepticismo.

Y así podría continuar hasta nombrar muchos más ejemplos. Además no solo sirven los dibujos animados, como ya dije antes, sino que también podemos tirar por ejemplo de las series de televisión: yo uso desde hace unos años Juego de tronos para trabajar los problemas y conceptos de Genética en 2º de Bachillerato.

Clase

Aquí me encontraréis

La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo. Paulo Freire

Nos encantaría que compartieras con nosotros tus experiencias de innovación en el área educativa.