Trasteadores: Alex Roselló

Profesor
ProfesorIES Cotes Baixes, Alcoy (Alicante)
Hace tiempo leí una frase de Emerson que tomé como declaración de principios de mi labor docente y que decía que no es instrucción sino inspiración y provocación lo que uno puede recibir de otro. Así que eso es lo que trato de hacer yo cada vez que entro en un aula: inspirar o provocar, o las dos cosas. No es extraño que el tiempo en clase pase volando, a mí y a mis alumnos: estamos disfrutando.

¿Qué es para ti la innovación educativa?

No se puede generalizar, ni hay fórmulas que valgan para todo, pero innovar implica romper, volver a crear y disfrutar haciéndolo, innovar es re-crear… Innovar en educación depende siempre del caso concreto y del contexto, cada alumno es un mundo, y cada aula un universo entero por descubrir. Así que lo primero que tiene que hacer un docente que quiera enseñar bien es aprender mejor: todos somos maestros y alumnos a la vez. ¿Quién forma a los formadores? Una actitud lúdica y mucha imaginación en el proceso de enseñanza-aprendizaje es también clave: el alumno aprende de forma natural, como un juego, no hay que forzar. Aprender es natural a la naturaleza humana. En realidad, el alumno no es un vaso que llenar de más y más conocimientos memorísticos, la mayoría de los cuales se olvidan al cabo de poco, sino más bien es una vela que encender, una lámpara que enchufar… Así que innovar es, en definitiva, hacer brillar tu luz propia, tus propios dones y talentos, para que el alumno haga brillar la suya. ¿Cómo? De múltiples formas… pero siempre predicando con el ejemplo…

Particularmente uso muchos cuentos, mitos, metáforas y aforismos, y también muchas historias y anécdotas biográficas, algunas autobiográficas, noticias actuales, ejemplos de la vida cotidiana, etc… Las palabras ejemplares necesitan carne fresca… Ser fresco y espontáneo es necesario para llegar a la esencia e innovar más allá de la meras formas.

¿Qué mejorarías de nuestro sistema educativo?

Se podría decir que habría que cambiarlo por completo. Pero yo prefiero decir lo contrario, aunque suene raro: el sistema educativo está bien como está, con reforma o sin ella. No importa tanto la forma o el color que adopte el sistema, importa mucho más la conciencia y voluntad de las personas de carne y hueso que integran ese sistema. Obviamente que hay más o menos márgenes según qué ley educativa esté vigente, no es lo mismo la pizarra que la tablet, no es lo mismo trabajar con temarios que con proyectos, evaluar con exámenes que con rúbricas… Pero poner las mesas en círculo en vez de en línea una detrás de otra, por ejemplo, eso no te lo prohíbe ninguna ley educativa… Hacer al alumno el protagonista de su propia educación, promover el autoconocimiento, el espíritu crítico e indagador… en definitiva, una educación activa, viva y positiva no es cuestión de legislación sino de concienciación. Eso al menos es lo que me dice mi conciencia hoy por hoy…

Podéis leer más sobre Alex en su web: http://aprendeparaserfeliz.wordpress.com/  y compartir noticias y opiniones en su página de facebook.

Mi aula ideal

Puestos a soñar, el aula ideal sería un aula sin paredes ni pupitres, sin temarios ni instrucciones de uso, lo ideal sería que el aula tal y como está concebida ahora desapareciera… ¿En su lugar? Un paseo por el parque, un círculo debajo de un árbol, un claro en medio de un bosque…

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Más sobre mí

Llevo ya más de tres años aplicando la práctica del mindfulness o atención plena a las aulas en alumnos de bachillerato, sobre todo en la optativa de Psicopedagogía. Una clase a la semana durante todo el curso escolar realizamos diferentes prácticas de focalizar la atención, relajación y meditación, muy eficaces para optimizar las horas de estudio, los resultados de los exámenes y, en general, mejorar el ambiente en clase. Este último año he extendido esta práctica a otras asignaturas y a otros cursos. A la vuelta del patio, y desde el primer día de clase, mis alumnos de 2º de la ESO saben que tienen que estar de 5 a 10 minutos relajándose y bajando el ritmo acelerado con el que llegan. Siempre me llevo junto a la botella de agua una barrita de metal que hace de campana musical para marcar los tiempos, el principio y el final de la práctica. También la utilizo para silenciar la clase y dejar un minuto de reflexión cuando propongo algo que imaginar o pensar. Y más de una vez me he llevado a clase cuencos tibetanos y otros cachivaches. La actitud es siempre la de una invitación a jugar, a probar, a experimentar, a hacer algo por primera vez, no importa las edades…

En fin, este último curso en el instituto hemos hecho además un montón de actividades educativas, sociales, lúdicas y recreativas: visitamos un centro de mayores y realizamos diversas actividades con ellos; los presos de la cárcel de Villena vinieron a contar su experiencia a más de 200 alumnos y luego hicimos pequeños talleres de convivencia; visitamos e hicimos una entrevista a niños con cáncer en el Hospital Virgen de los Lirios, pintamos paraguas con los que decoramos el centro y luego los vendimos para ayudar a una ONG local, colaboramos en la celebración del Día de la Paz con un taller de abrazos por la calle y otras actividades, pintamos mandalas para decorar las clases, etc…

Desde hace más de tres años, en el Salón de Actos del instituto imparto clases gratuitas de psicología positiva y meditación para toda la comunidad educativa. Es un gustazo ver que vienen exalumnos a escucharte, acompañados de sus padres. Este último año estas sesiones han tenido el reconocimiento del CEFIRE y también han venido muchos compañeros de profesión y docentes de otros centros a introducirse en estas prácticas, cada vez más extendidas, afortunadamente, también en el ámbito educativo de nuestro país.
En este sentido de formar a los formadores, hemos creado la iniciativa “Otra educación es posible” que, entre otras cosas, ha organizado el congreso “Educar para ser feliz” y está confeccionando actualmente el “Libro Verde” en educación, para incorporar proyectos de innovación educativa a los centros y AMPAS de Alcoy y alrededores que así lo soliciten para el próximo curso escolar.

A menudo las mayores dificultades son mentales, fruto de nuestro sistema de creencias anquilosado y de nuestros propios prejuicios inculcados. Innovar es barato, en realidad materialmente se necesita bien poco. Las mayores dificultades que he encontrado no han sido por el equipo directivo, ni por la opinión de los compañeros, ni por el reglamento de turno o la legislación vigente, sino más bien por las limitaciones de mis propias percepciones, que he tenido que ir corrigiendo y modificando a menudo sobre la marcha. Aún estoy en ello… la comodidad y la apatía, la pasividad y el hastío que reflejan nuestros alumnos en realidad es un reflejo nuestro: ellos son nuestros espejos…

Aquí me encontraréis

La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo. Paulo Freire

Nos encantaría que compartieras con nosotros tus experiencias de innovación en el área educativa.