Innovar: deseducar para reeducar

Carolina Barco García

http://www.magisnet.com/

http://www.magisnet.com

 ¿Por qué te interesa la educación?

Porque es la herramienta de transformación más poderosa que existe y creo que nuestra sociedad necesita una transformación. Pienso que nos equivocamos cuando creemos que es la política la que transforma las sociedades. No es la política, es la educación. Los políticos hacen en función de la educación que han recibido.

¿Podrías contarnos algo de tu experiencia profesional?

La educación que recibí fue probablemente la misma que cualquier persona de mi generación, los que ahora tenemos 40 años. Me apliqué y obtuve buenos resultados académicos. Me gusta aprender así que estudié una carrera (Derecho), un postgrado, un master y cursos varios. Sin embargo, en ninguno de ellos aprendí lo que la vida me ha demostrado que necesito para desenvolverme mejor: compromiso, responsabilidad, liderazgo, asertividad…

Eso me hizo reflexionar y orientar mi aprendizaje hacia otro “estilo” de cursos, los que se alejaban de los conocimientos más teóricos y se aproximaban a las habilidades más prácticas. Sigo en ese camino: estudiando, analizando, poniendo en práctica, errando y aprendiendo.

¿Estás especializada en algún área en concreto?

Lo que más me apasiona es la educación emprendedora porque considero fundamental que las personas “emprendan” en sus vidas. Y, déjame por favor, que aclare qué es emprender porque este término que se ha puesto tan de moda, se ha asociado especialmente con la vertiente mercantil y es un concepto mucho más amplio. Emprender es enfrentarte a la vida y a sus desafíos, es sentirte protagonista de tu realidad y no una víctima que no puede hacer nada por cambiarla, es hacerte responsable de tus acciones y actuar en consecuencia, es poner en práctica estrategias para conseguir tus objetivos personales y profesionales y perseverar en ellos… Un emprendedor es un amante de la vida y de las oportunidades que ésta le ofrece.

 ¿Qué hay de todo esto en nuestra actual educación?

Todavía demasiado poco y, en mi opinión, el freno para incorporar este tipo de educación está en nosotros, los adultos. No es posible transmitir algo a los niños de lo que los mayores carecemos. Sabemos que es imposible que un profesor enseñe a un niño a leer si él no sabe leer. Con esto sucede lo mismo. Para que un padre/madre o un profesor eduque a un niño a ser responsable, este adulto debe serlo antes. Y nosotros, como adultos, hemos tenido una educación alejada de muchas de estas habilidades. Por eso, educar en el emprendimiento a los niños implica la reeducación de los adultos en muchos sentidos.

Para mí innovar no es sólo hacer cosas nuevas, implementar metodologías modernas o estar a la última en prácticas docentes. Innovar también significa deseducar para reeducar.

Tú asesoras a emprendedores y también impartes clases ¿Cómo innovas en ese asesoramiento? ¿y en el aula?

Cuando estoy con algún emprendedor (en este caso sí hablamos de emprendedores que quieren poner en marcha sus propios negocios) mi objetivo no es meter en su cabeza lo que yo ya sé por mi experiencia. Mi objetivo es muy distinto: es acompañarle para que descubra su camino y, mientras caminamos juntos, le ofrezco lo que me dice o intuyo que necesita: algunas veces son conocimientos más teóricos pero la mayoría de las veces tiene que ver con otras cuestiones: no sabe cómo motivar a la gente, le cuesta desconectar, cree que liderar es ordenar…

Y, en cuanto al aula, soy muy práctica. Todas las cuestiones teóricas las traigo siempre desde la práctica.

¿Qué mejorarías de nuestro sistema educativo?

Con todo mi respeto, y advirtiendo que no soy una experta conocedora de nuestro sistema educativo, por lo que sí sé te diría que propondría acercar la realidad a las aulas, potenciar el espíritu crítico de los alumnos, ofrecer algunas respuestas sólo después de haber provocado debates y haber apreciado la diversidad y riqueza de las diferentes visiones. Y me aseguraría de contar con los mejores docentes a los que motivaría a formarse de manera continua.

 ¿Qué personas te inspiran?

No tengo que irme muy lejos para encontrar modelos de inspiración. En realidad, sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor. Son personas ordinarias, sin ningún interés mediático, pero ejemplo de estas habilidades emprendedoras. Por ponerte un ejemplo me inspiran mis hijos mellizos que con 21 meses todavía no caminan muy bien y veo cómo se levantan cada vez que se caen. Y se caen muchas. Nunca se han lamentado en el suelo o han dejado de caminar por darse un golpe. Dan por supuesto que para ir donde quieren y hacer lo que quieren se tienen que levantar. Y lo hacen.

¿Has participado en algún proyecto que quieras destacar?

Estoy muy contenta de Nico el emprendedor, una serie de cuentos infantiles del que hemos publicado ya el primer cuento titulado ¡Sí Puedo! y que, más allá de querer conseguir que padres y niños pasen un buen rato con una historia divertida, buscamos transmitir esa serie de habilidades y valores a los que me he referido antes: perseverancia, responsabilidad, trabajo en equipo, asertividad… Está pensado para niños de hasta 7 años aunque incorpora una guía para padres/educadores de cualquier edad. Lo ha prologado José Antonio Marina que es uno de los pedagogos y pensadores más importantes de nuestro país, además de fundador de la Universidad de Padres. La página en Facebook ya tiene más de 1800 seguidores que creen en esta educación y desde ahí y el twitter de Nico, intento compartir con ellos reflexiones e iniciativas.

Donde encontrar a Carolina Barco García

Carolina Barco
Carolina BarcoEmprendedora y asesora de emprendedores

Nico el emprendedor ¡Sí puedo!

“Los niños de hoy son los arquitectos de la sociedad del futuro.  Por eso, es esencial que desarrollen y entrenen las habilidades que les permitirán manejarse con éxito en ese futuro. Nico tiene 6 años y los recursos innatos del emprendedor: entusiasmo, energía y determinación. En este cuento, a través de la experiencia cotidiana que vive, va a aprender una valiosa lección para su vida y su felicidad: lo importante que es fijarse una meta, sentirse capaz de hacer las cosas y superar los obstáculos, cualquiera que sea el resultado que al final obtenga”