¡Gracias maestr@s!

Gracias a tod@s l@s maestr@s que revolucionáis la escuela. Gracias por ir contracorriente, por enseñar con materiales y pedagogías alternativas. Gracias por demostrarnos que vale la pena luchar por lo que se cree, incluso con el clima en contra, incluso con todo en contra.

Gracias por no poner libro de texto, o no ponerlo en el centro de vuestra metodología. Gracias por hacer de la curiosidad de nuestr@s hij@s el principal motor de conocimiento. Gracias por no separar lo académico del aprendizaje de la vida.

Gracias por sugerirnos siempre la manera de potenciar las cualidades de nuestr@s hij@s. Gracias por no convertirnos en el maestro particular de unas tardes llenas de deberes repetitivos. Gracias porque nuestros fines de semana son mejores cuando hacemos cosas sin un claro objetivo académico, cuando simplemente disfrutamos de estar juntos o perdemos el tiempo juntos.

Gracias por ir a la vanguardia en la preparación de vuestras clases y actividades. Gracias porque nuestr@s hij@s no saben con qué nueva cosa los sorprenderá hoy su maestr@. Gracias por llenar nuestras conversaciones a la hora de la comida de anécdotas sobre las clases, de datos importantísimos, de problemas matemáticos curiosos o de poemas. Ni nuestros hij@s ni nosotr@s lo olvidaremos.

Gracias por resistiros a los cambios que endurecen la vida escolar, la convierten en una herramienta para la competitividad y la despersonalizan. Gracias por no cooperar a hacer de la escuela una miniatura de lo peor de la sociedad: desigualdad, competencia, velocidad, conciencia acrítica, brecha social, xenofobia, aporofobia, indiferencia… De veras, gracias.

Gracias por fomentar la capacidad crítica de vuestr@s alumn@s, por hacerles reflexionar entendiendo sus tiempos y emociones, por alentarles sin paternalismos y por mostrar vuestra disconformidad sin la toxicidad del chantaje emocional. Gracias por no decir nunca: “Estoy muy decepcionad@”. Gracias por decir siempre: “Estoy aquí y estoy esperando lo mejor de ti”.

Gracias por no entrar en clase con cara de haber estado rellenando -como es posible que haya ocurrido- decenas de informes burocráticos. Gracias por hacer de la puerta del aula el telón que se levanta cada día para la gran función de vuestras vidas. Gracias por no olvidar en qué queríais convertiros cuando pisasteis por primera vez la Facultad de Educación.

Vosotr@s no sois, ni podéis ser, ni deberíais ser nunca el reflejo de la sociedad que tenemos. Sois el ejemplo maravilloso de la que queremos tener y el espejo en el que queremos mirarnos y que nuestros hij@s se miren.

GRACIAS DE CORAZÓN POR HABER ELEGIDO ENSEÑAR.

El Ampa del Ceip Juan Carlos I de LLano de Brujas (Murcia) ha escrito este emotivo texto para todos aquellos maestr@s que lucháis cada día por una Escuela de calidad. Y nosotros nos sumamos a este agradecimiento. ¡Seguid así! ¡GRACIAS!