Bienvenidos

Nos presentamos

A pesar de estar jubilado ya, La Escuela sigue siendo el epicentro de mi vida. No he dejado de crecer nunca y aprender de los otros.

A menudo vuelvo casi a diario a ella con reflexiones de cosas que hice y también que no hice. Sigo colaborando con compañeros y compañeras, con amigos y amigas que me lo piden. Continuo elaborando materiales didácticos para el Proyecto Infancia o completando con ideas y trabajo práctico el Proyecto de Pintores Canarios de mi antiguo centro.

Me interesa mucho la parte creativa de La Escuela que la hace vivir y transformarse. Nunca voy a dejar de ser maestro. Quiero seguir ilusionándome con la idea de una Escuela real y distinta que cambie el Mundo y lo haga más sostenible y solidario para la igualdad. Sé que estamos en ello. Hay miles de maestros y maestras batallando pacíficamente en distintos rincones de la geografía del mundo.

Desde aquí animo a todos y todas a seguir en el camino que nos lleve al éxtasis de la Utopía. La Escuela Utópica es el único camino porque La Educación compartida es la verdad que tiene que movernos.

Compartir con humildad y respetar el trabajo del otro, aprender de él es uno de los grandes retos que tiene esta empresa. Ponerse en la piel del otro, sentir sus emociones, emocionarte es imprescindible para una Escuela que venga y vaya directa al corazón. No dejes de entregar el tuyo, tu corazón, La Escuela no es una causa perdida, pero hay que ganarla entre todos. No es difícil y mucho menos imposible.