Descubrir el mundo a través de un libro de texto

Irene, 15 años. 4º ESO.

¿Para qué estamos educando? ¿Qué clase de personas queremos crear? ¿Quiénes queremos que sean los ciudadanos del mañana? Esas son las primeras preguntas que cada uno de nosotros debería formularse a sí mismo, tan obvias y tan reveladoras.

La respuesta, por supuesto, sería incómoda, ya que cada uno de nosotros sabemos que nuestros deseos no se corresponden con la realidad o con nuestras acciones.

La respuesta utópica, ideal, sería para crear gente feliz. Pero la triste realidad es que fabricamos trabajadores. Gente lo suficientemente inteligente para hacer su trabajo, pero no para cuestionarlo.

¿Cuáles son las causas de esta caída en nuestra educación? Principalmente, en mi opinión, la política y la economía; que ahora mismo eso es justamente lo que necesitan; trabajadores.
Lo consiguen, aumentando la ratio cada vez más, hasta niveles imposibles, dando poca formación pedagógica al profesorado, degradando la profesión, tomando medidas para que el conocimiento cada vez cuente menos, y el trabajo más. Consiguiendo que las buenas calificaciones se liguen a la competitividad, y no al interés por la cultura. Destruyendo tanto a la gente que va por encima como a la que va por debajo, y creando un nivel medio en el que hay demasiado potencial sin desarrollar, y, finalmente, consiguiendo lo que quieren; gente que sea feliz con cualquier entretenimiento; fácilmente manejable; que no cuestione la realidad; que cada vez tenga menos interés por aprender y más por mantener el sistema; gente que algún día también será docente.

No hay nada que se parezca menos al mundo real que un aula; sin embargo allí estamos confinados durante todo nuestro aprendizaje. El único objetivo es un número; números que serán nuestro billete al futuro.
Descubrimos el mundo a través de un libro de texto; y luego no tenemos ni idea de cómo aplicar lo que aprendemos, fuera de nuestro cuaderno.
Nos mandan mil tareas inútiles las cuales no podemos escoger si hacer o no. Los niños españoles somos los que más deberes tenemos, y sin embargo, también tenemos el récord de fracaso escolar.

Fuente: http://recursos.cepindalo.es/

Fuente: http://recursos.cepindalo.es/

Es hora de que nos despertemos. Lo niños somos inmaduros, con poca experiencia. Pero también somos creativos y arriesgados, y conscientes. La mayoría de nosotros sabemos lo que necesitamos, y aunque no lo supiéramos, habríamos de probar para aprender.

Estamos atrapados en un círculo vicioso del que en mi opinión debemos salir ya. Y la única forma de hacerlo es levantarnos desde las aulas. No sólo los profesores, también los alumnos.

No dejemos que este sea nuestro futuro.

Irene escribió este texto para su clase tras visualizar este vídeo tan revelador sobre las tareas escolares.