¿Dejarías la educación de tu hijo en manos de una película?

Teresa Yuste

Puedes encontrar más información en www.educafilm.com.

Seguro que tu respuesta ha sido un no rotundo.

Pero lo estás haciendo.

Porque tu hijo ve películas de dibujos animados.

A veces las ve con un adulto que le supervisa, otras veces no.

¿Cuántas veces habrás oído eso de: “los niños son como esponjas; absorben todo lo que pasa a su alrededor”?

Porque los niños observan, asimilan e imitan lo que ven.
Dentro de cada película se esconden muchas lecciones para comprender, asimilar y reforzar el mundo emocional infantil.

Un mundo lleno de dudas, miedos, sentimientos, descubrimientos, valores, decisiones y aprendizaje.

Sobre todo aprendizaje…
De ti depende que esas lecciones sean aprendidas de manera positiva o negativa.

Porque…

1. Las películas de dibujos son una fuente de aprendizaje para los niños; en nuestra  mano está que sea un aprendizaje positivo, compartido y asimilado por ellos.

  1. Las películas de dibujos son divertidas, despiertan la imaginación y la creatividad de los niños, ¡qué mejor manera de aprender que divirtiéndonos y estimulando!
  2. De poco sirve evitar, lo ideal es aprovechar todas y cada una de las películas que ve tu hijo para aprender de la vida, del comportamiento y de las emociones. Aprender a reconocerlas, a gestionarlas y canalizarlas.
  3. Quieres participar de manera activa en la educación de tus hijos. Contribuyendo a su desarrollo emocional sano, a la construcción de su personalidad y de sus valores.

Para el psicólogo social y filósofo Erich Fromm “la educación consiste en ayudar al niño a llevar a la realidad lo mejor de él.”

Por todo esto, Educafilm tiene como objetivo fundamental hacer visibles para ti esas oportunidades de aprendizaje, con el fin de aprovecharlas como herramienta en la educación de tus hijos.

¿Realmente sabes lo que ven-aprenden tus hijos con las películas de dibujos?

Vamos con los ejemplos: aquí tienes 3 películas que te ayudarán a resolver situaciones difíciles con tu hijo.

  1. La dama y el vagabundo

¿Estás pensando en adoptar una mascota?

Tu hijo no deja de pedirte un perro.

Tú, estás convencido de los beneficios de tenerlo.

Pero también sabes que traerá muchas responsabilidades.

Porque un animal no es un juguete, es un ser vivo al que hay que cuidar y respetar.

La dama y el vagabundo es la película perfecta para reflexionar sobre ello.

Las mascotas contribuyen inmensamente al desarrollo emocional y social de los niños, mejoran la autoestima y fomentan la responsabilidad.

  1. Monstruos, S.A

¿Tu hijo tiene miedo?

Se puede tener miedo a muchas cosas: a la oscuridad, a ir al colegio, a estar solo, a los monstruos…

En esta película se profundiza sobre esta emoción de una manera natural, realista y práctica.

Porque todos tenemos miedo.

Y el miedo se supera recibiendo apoyo, hablando de ello, reconociéndolo y aceptándolo. No huyendo de él.

Monstruos es la película perfecta para abordar este tema con tu hijo de una manera divertida, desdramatizándolo.

  1. Bambi

Hablar de la muerte es un reto muy duro.

Más si es con tu hijo.

Bambi es una gran oportunidad para hacerlo.

Como el miedo, la muerte también es algo natural e irremediable. Vivimos rodeados de muerte. Y como con el miedo, ignorarla no es la solución.

La primera vez que un ser querido o una persona cercana muere, nos enfrentamos a la pérdida, al duelo y al dolor.

No importa la edad que tengas, las emociones que genera la muerte son las mismas.

Son duras y confusas a los 6, a los 10 y a los 40 años. Los niños las sienten igual que los adultos.

La mejor manera de afrontarlo es de frente. Hablando de ello y expresando lo que sientes.

Entendiendo que los demás sienten lo mismo que tú. Que es natural sentirse triste, enfadado y confuso.

Estas 3 películas te ayudarán a abordar temas difíciles con tu hijo.

Porque no es lo mismo tratar el tema en frío que:

  • hacerlo después de ver una película que lo refleja de una manera natural y sincera.
  • sirve de ejemplo para la situación que estás viviendo.
  • sirve como punto de partida para hablar sobre ello con más tranquilidad. Porque ya se ha roto el hielo. Y el tema ya está sobre la mesa.

¿Qué te parece esta nueva manera de hablar con tu hijo?